¿Por qué no oimos más que los ruidos fuertes cuando dormimos?



Oímos sólo los ruidos fuertes cuando dormimos

¿Por qué no oimos más que los ruidos fuertes cuando dormimos?

Oímos sólo los ruidos fuertes cuando dormimos

Aunque estemos dormidos, podemos oír los ruidos que sean bastante fuertes. Sólo cuando las personas se hallan sin conocimiento es cuando los mayores ruidos no logran despertarlas. Lo que durante el sueño no oímos son los sonidos débiles. La razón de ello es que, mientras dormimos, la parte del cerebro que tiene el cometido de oír se halla un tanto embotada, y por eso, aunque los ruidos pequeños lleguen a nuestro oído y exciten el nervio encargado de transmitirlos al cerebro, éste no registra semejantes mensajes. Respecto a qué ruido se necesita para despertarnos, depende de la pesadez de nuestro sueño. Se ha demostrado que, durante la primera parte de la noche, hacen falta, para ello, ruidos mucho más fuertes que al aproximarse la madrugada.

Por eso, lo que suele llamarse el primer sueño es el más reparador, por ser el más profundo y aquél durante el cual mejor descansa el organismo.

Con frecuencia acontece que oímos algo entre sueños; pero en lugar de despertarse todo el cerebro, sólo una parte de él se despierta, y por eso tenemos muchos sueños engendrados por ruidos poco intensos. Hay quien afirma que es posible hacer soñar lo que queramos a una persona dormida, murmurando junto a su oído algunas palabras convenientes, sin llegar a despertarla.

¿Por qué no oimos más que los ruidos fuertes cuando dormimos?


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