¿Por qué es importante dormir bien?




La Universidad de Stanford, EE.UU, confirmó que al menos uno de cada siete estadounidenses, al menos  una vez al año sufre lo que se conoce como “borrachera del sueño” y que se trata del malestar que experimenta quien se levanta sin haber descansado bien.

Lo cierto es que  un tercio de nuestra vida la pasamos durmiendo, es decir que a los 60 años habremos dormido 20.  Sin darnos cuenta, es lo que más hacemos en nuestra vida. Por lo tanto, cualquier problema o trastorno que suframos en este sentido  afecta nuestra calidad de vida.

 

¿Por qué es importante dormir bien?

No solo se trata de la cantidad de horas que durmamos, sino y esencialmente de la calidad de sueño que tengamos. ¿Por qué es tan importante dormir bien? Descansar es tan importante como cualquier otra función  biológica básica de los seres vivos. Pero lo más importante es que durante el proceso de sueño se realizan curas celulares que contribuyen al bienestar  físico y mental. El cuerpo se relaja y la mente realiza una especie de puesta a punto.

No sabemos con exactitud científica qué  sucede mientras dormimos, pero lo que sí se sabe es que cada fase  del sueño  interviene en una tarea diferente. Durante el sueño profundo se produce la restauración física y durante el sueño REM la de la función cognitiva (procesos de aprendizaje, memoria y concentración). De esta manera lo que hemos aprendido durante el día se reafirma.

Pero dormir bien no solo trae beneficios a la mente sino también a diferentes aspectos de nuestra salud en general. Por ejemplo está comprobado que dormir bien mantiene al corazón saludable. Los ataques al corazón y los infartos son más comunes en las primeras horas de la mañana, esto se podría explicar por el modo en que dormir interactúa con los vasos sanguíneos.

Por el contrario, el mal dormir está asociado con el empeoramiento de la presión sanguínea y el colesterol, factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares. Lo ideal para mantener sano el corazón es dormir entre 7 y 9 horas diarias.

Puede a su vez ayudar a perder peso y a reducir la hinchazón. Las personas que duermen menos de  siete horas por noche  tienen más predisposición a sufrir obesidad, ya que impacta en el equilibrio de las hormonas que afectan el apetito (ghrelin y leptin). Por su parte el cansancio eleva el nivel de hinchazón del cuerpo.  Por lo tanto si es nuestro interés perder peso, es conveniente lograr un buen sueño nocturno.

Por supuesto colabora en reducir el stress, la vida moderna nos exige un proceso permanente de aprendizaje, atención, concentración y vigilancia, que demandan funciones cognitivas constantes. Todas ellas están relacionadas con un buen descanso.

 

Algunas consecuencias de dormir mal, son:

  • Apnea del sueño
  • Calambres en las piernas, ajustes del sistema nervioso
  • Movimiento y continuo cambio de posturas
  • Necesidad constante de levantarse.

Algunas medidas de higiene del sueño, por su parte, son:

  • Establecer horarios para acostarse y levantarse y respetarlos.
  • Reducir el consumo de cafeína y alcohol sobre todo por la noche.
  • Cenar ligeramente.
  • Dormir en un lugar  agradable, sin ruidos ni luz
  • Tomar un baño de agua caliente antes de acostarnos.
  • Antes de dormir escuchar música tranquila y agradable.

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