¿Qué es la caries dental?¿Porqué se forma?




La caries dental es una enfermedad infecciosa que tiene lugar por la acción de los ácidos que producen los microrganismos que forman parte de la placa dental, y que se caracteriza por la destrucción de los tejidos duros dentarios.

La caries es una enfermedad multifactorial, pero ¿cuáles son estos factores?

Hay unos factores que han de estar presentes siempre para la formación de la caries como son: los microrganismos, los hidratos de carbono, la susceptibilidad dentaria y el factor tiempo. Hay que tener en cuenta que la acción de los ácidos que se produce cuando los microrganismos metabolizan los hidratos de carbono sobre la superficie dentaria, tiene lugar durante un periodo determinado de tiempo.

También encontraríamos factores predisponentes y atenuantes para la formación de caries:

La raza: hay mayor predisposición en ciertos grupos humanos que en otros, quizá por la influencia racial en la morfología del diente, la mineralización, el tipo de dieta…

Herencia: hay gente prácticamente inmune a la caries y otras altamente susceptibles. Esta característica vemos que es transmisible de padres a hijos.

Dieta: Para evaluar el poder cariogénico de la dieta, tendríamos que tener en cuenta diversos factores como el contenido de azúcar, la consistencia de los alimentos( para la misma cantidad de azúcar sería más perjudicial en forma de toffe que de bebida refrescante), la frecuencia de consumo (a más frecuencia, más tiempo está el pH bajo), la ingesta durante o entre las comidas (durante las comidas se produce más saliva, que protege frente a la caries) y algunos factores protectores (como el queso, que tomado tras la ingestión de alimentos, parece que reduce la acidez de la placa).

Composición química: la presencia de ciertos elementos en el esmalte lo vuelven más resistente frente a la caries. Uno de ellos es el flúor. De ahí su importancia en la prevención de la caries. La ausencia de éstos en el agua de bebida durante la formación del esmalte puede hacer que éste sea más susceptible frente al ataque ácido.

Morfología dentaria: la mal posición dentaria, el apiñamiento, la profundidad de las fosas y fisuras de los dientes… facilitan la producción de caries.

Higiene bucal: una buena higiene disminuye considerablemente la incidencia de caries sobre un individuo. Incluiría la utilización de una buena técnica de cepillado, con un cepillo adecuado, el uso de la seda dental para limpiar las zonas interdentales (las zonas de contacto entre los dientes, donde se acumula placa difícil de eliminar si no es con seda dental) y otros posibles elementos.

Sistema inmunitario: hay factores inmunológicos que protegen al organismo frente a ciertos ataques, como la inmunoglobulina A (presente en la saliva).

Flujo salival: su cantidad, consistencia y composición influyen de manera decisiva.

Enfermedades sistémicas y estados carenciales favorecen la formación de caries.

 

Fases de la caries

Los alimentos y los microrganismos atrapados en zonas retentivas forman placa.

Esta placa madura y comienza a producir ácidos. Cuando esta capa sufre cambios en su acidez por la fermentación de los hidratos de carbono, el PH baja produciéndose la desmineralización, descalcificación o desestructuración de las moléculas cristalinas que hay en la superficie del esmalte. Cuando el ácido que hay en esta capa se neutraliza por los sistemas tampón, es posible la remineralización, formándose de nuevo las moléculas desestructuradas en la fase anterior.

Los ácidos atacan el esmalte produciéndose primero la mancha blanca y posteriormente la cavitación.

Se produce la invasión microbiana masiva con ácidos y enzimas para destruir todo el diente.

La primera evidencia de la aparición de caries se denomina: “mancha blanca”. Se pierde el brillo del esmalte, viéndose la superficie blanquecina. En este momento se puede dar marcha atrás a este proceso patológico antes de que realmente la lesión de caries se cavite y el proceso sea ya irreversible, momento en el que no se puede recuperar la estructura dental perdida por el ataque ácido y el único tratamiento será el empaste.

Por tanto es importante detectar esta primer lesión de caries ya que el avance de la lesión cariosa suele ser rápido una vez esté cavitada.

La resolución de la lesión inicial de caries tendrá lugar o bien por el cese de los factores de riesgo o por la administración de flúor. El aspecto clínico no será como antes de tener la caries, porque lo que está remineralizado será la capa de fuera, la superficie del esmalte, ya que el interior de la lesión seguirá desmineralizada, y habrá pigmentos y restos orgánicos. Hablaríamos pues de una lesión aguda y de una lesión crónica.

 

 

Fuente:saludalia.com


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