Trastorno Obsevio Compulsivo ¿Cómo es vivir con T.O.C.? (Parte 2)



trastorno obsesivo compulsivo - caracteristicas
trastorno obsesivo compulsivo

En primer lugar, debemos saber que el Trastorno Obsesivo Compulsivo es un síndrome de diagnóstico psiquiátrico. Está relacionado con aspectos neurológicos, en el que fundamentalmente se recoge un conjunto de factores que se relacionan de manera íntegra con la afección. Estos factores son la presencia de ansiedad, obsesión y compulsión, que se presentan de forma simultánea en la persona enferma.

Estos tres factores principales, son fundamentales para comprender el funcionamiento de un sujeto con un trastorno de estas características. Ya que el enfermo circula y se ve encerrado dentro de obsesiones que lo transgreden a las reiterativas compulsiones, siempre con el fin de apaciguar aquello que desencadena su ansiedad.

Obsesión – Trastorno Obsesivo Compulsivo

El estado de ánimo se ve alterado por la obsesión. Ésta se manifiesta en forma de pensamientos poco reales o fantasiosos.

Se tratan de pensamientos que son repetitivos y acechantes para la mente. Muchas veces estereotipados y que no encajan con la lógica de la vida.

La obsesión impulsa a la persona a efectuar el pensamiento intruso que lo aqueja.

Compulsión – Trastorno Obsesivo Compulsivo

En este caso la compulsión, es la consecuencia directa de la obsesión. Porque los pensamientos intrusos que produce la obsesión, obligan al enfermo a realizar acciones repetitivas, excéntricas y poco racionales, que en reiteradas ocasiones terminan deteriorando la calidad de vida de la persona, convirtiéndola en dependiente de sus conductas compulsivas.

Ansiedad – Trastorno Obsesivo Compulsivo

Se trata aquí de una ansiedad patológica, muy diferente a la ansiedad presente en los estados de alerta.

La ansiedad patológica es persistente, intensa y ésta se presenta de forma crónica. Causando síntomas de desesperación, irritabilidad, insatisfacción, descontento. En la que muchas veces se hace presente el desconcierto o la sensación de no saber que se padece o lo que lo padece.

El Trastorno Obsesivo Compulsivo puede estar presente en las distintas etapas de la vida. En donde sus síntomas suelen manifestarse por primera vez, en niños y adolescentes. Dichos síntomas pueden perdurar hasta la adultez e incluso la vejez. Y se sabe que tal afección está relacionada (al igual que la depresión) con las funciones que se asocian a los neurotransmisores y la serotonina.

Dentro de las distintas formas de obsesiones y compulsiones, podemos hallar diferentes categorías que si bien se diferencian una de la otra, todas giran en torno a los tres factores principales anteriormente mencionados.

Por ejemplo, podemos encontrarnos con los obsesivos a la limpieza y la desinfección, que probablemente sea el caso más común; aquí nos encontramos con personas que piensan constantemente en que corren el riesgo a contaminarse. Con gérmenes, bacterias y todo tipo de microorganismos.

Los pensamientos intrusivos y obsesivos crean en la mente del enfermo la idea de que cualquier contacto con una posible superficie sucia, pueda contaminarlo

A causa de esto, acuden a medios de desinfección que son tremendamente exagerados. Pues está claro que si dicha acción obsesiva es exagerada, es porque en paralelo la ansiedad que lo causa también lo es.

Para ello muchos utilizan spray desinfectantes, que los aplican en toda superficie a manipular. También evitan todo tipo de contacto físico con otras personas. Soslayando estar en lugares en donde por ejemplo, los estornudos y malos olores se hagan presentes.

Lavarse las manos puede transformarse en toda una tediosa tarea. En determinados afectados la frecuencia de lavado de manos se hace de forma ponderada. Llegando a lavarse un total de 40 o 45 veces al día; principalmente esto ocurre porque por cada acción que realizan (poner las manos sobre el control remoto), como consecuencia se recurre al aseo. Convirtiendo al jabón y al agua, en herramientas para el desarrollo de un ritual constante.

Para evitar el compulsivo comportamiento de aseo, muchas veces utilizan guantes descartables para manipular los objetos cotidianos. O en improvisadas ocasiones accionan las perillas de la luz o picaportes de las puertas con pañuelos o con la prenda de ropa que llevan puesta. Todo para evitar el directo contacto con superficies “contaminadas”.

Los métodos y recurrencias frecuentes de los enfermos, sobre todo en este caso particular, orbitan en torno a la limpieza. Consecuencia del pensamiento obsesivo de que todo está sucio, y mantenerlo limpio es importante para no contaminarse.

Pero muchas veces la idea de que la suciedad pueda estar en ellos. En algunas personas afectadas por este problema, inclinan sus pensamientos insistentes a que un objeto en particular puede estarlo.

¿Cómo es esto? – Trastorno Obsesivo Compulsivo

Un ejemplo de una persona real, con una manía real, en la que no solo necesitaba, sino que era necesario lavar cada prenda de ropa 7 veces, incluyendo el enjuague y el secado de la prenda ¿Se lo imagina? Este es solo un ejemplo de un caso en particular, como este existen muchos otros.

Desde ya cabe decir que una persona afectada por estas condiciones, puede sufrir demasiado si el ambiente en el que habita no es el indicado. No solo por la zona geográfica, sino también por la convivencia con sus pares.

Las disconformidades entre sus integrantes de familia pueden llevar la vida cotidiana a frecuentes conflictos. Porque una persona enferma estará pendiente milimétricamente de cada detalle correspondiente a la higiene.

Por esa razón muchas personas afectadas por trastornos obsesivos a la limpieza e higiene tienden a ser independientes.


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