Repetitivo – ¿Cómo es vivir con T.O.C.? (Parte 4)



Obsesivo Compulsivo Repetitivo
Obsesivo Compulsivo Repetitivo

A veces hacer algo que no quedó bien, o no concluyó como queríamos, nos deja un tanto insatisfechos, por eso, volvemos a repetir esa acción para que quede de manera que nos haga sentir conformes, así la acción se percibe como finalizada, acabada.

De este modo se crea un equilibrio entre el sujeto y el entorno, entre aquello que se realiza y como se finaliza.

Nombremos ejemplos sencillos, cotidianos, como por ejemplo: cerrar o abrir la puerta, encender o apagar la luz, ponerse una remera o pantalón, entre otras tantas.

Todo lo que hacemos, así sean las acciones más sencillas y cotidianas, todas, tienen un comienzo y un final, pero parece que para el Obsesivo Compulsivo Repetitivo, encontrar ese final se le hace difícil.

Obsesivo Compulsivo Repetitivo

EL Repetitivo necesita hacer acciones varias veces seguidas, a veces de forma rápida, dependiendo de la intensidad de la compulsión y de los niveles de ansiedad.

La comportamiento repetitivo se puede manifestar en infinidades de posibilidades, no existe una que sea particular y común, pues el problema es tan amplio como la misma mente.

Las acciones repetitivas además de estar presentes en acciones determinadas como las que mencionamos anteriormente, también están presentes en pensamientos, ideas o recuerdos que, al igual que las acciones físicas, los procesos mentales intangibles son insistentes y quizá sean más cansadores, porque el sujeto necesita pensar varias veces una misma idea, dibujarla en su mente, estructurarla y concluirla un número de veces indeterminado para poder terminar y dejar proyectado (por un momento) ese recuerdo, pensamiento o idea, que por cierto, supone un gran desgaste mental.

Vamos a recrear ejemplos reales de un Obsesivo Compulsivo Repetitivo, que les han ocurrido y que todavía les ocurren a muchos afectados, tanto a mujeres como a hombres, jóvenes o adultos:

En el comienzo de la mañana el cepillado de dientes se hace en base a un número determinado de veces, por ejemplo, 3 veces en el lado izquierdo de la boca y 3 veces en el lado derecho, estas 3 veces se pueden convertir en 6 o tal vez en 12 y aumentando (cada conjunto de veces equivale a 1 vez).

En este caso además de encontrarnos con aspectos de un Obsesivo Compulsivo Repetitivo, también se ven rasgos del Obsesivo por los Números, el cual asocia muchas de sus acciones diarias a una común cifra, a veces pares y otras veces impares, pero siempre rodeado de la posibilidad de que un número esté presente en sus pensamientos y acciones.

Siguiendo con la rutina de la mañana de un obsesivo compulsivo repetitivo, en el momento de vestirse, precisamente al ponerse la blusa, es inevitable sacársela y volvérsela a poner, siempre repitiendo el rito, vez tras vez, hasta quedar conforme.

En el desayuno, quitarle la tapa a la botella de leche para verter su contenido en la taza, se repite tanto como para abrirla como para cerrarla, al igual que al sujetar la taza para beber: sujetar, soltar, volver a sujetar, soltar y finalmente sujetar para de una vez poder disfrutar de un desayuno.

Pero si cree que aquí termina todo, está equivocado, en todo está presente este comportamiento repetitivo, al colocar las carpetas de la escuela en la mochila, al cerrar y abrir las puertas, al ingresar o salir de entradas, hasta para “tocar madera”.

Estos ejemplos son realidades absolutas, en ningún momento se exagera, ni se trata de ser irrealistas, de hecho estos ejemplos son simples y se pueden encontrar cosos que se acercan a lo extremo.

Pero más allá de los ejemplos, lo que importa es poder tener una conceptualización del trastorno, para de esta manera poder al menos imaginarse como es la vida de una persona obsesiva.


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