¿Por qué la transpiración huele mal?



transpiración
transpiración

En el Hemisferio Sur, el verano está a la vuelta de la esquina y es entonces cuando la transpiración se convierte en un problema, ya que al pasar muchas horas de casa es muy común comenzar a oler mal. Para algunas personas, el mal olor de la transpiración puede volverse muy problemático y limitante en su vida cotidiana, por ello aprendamos por qué la transpiración huele mal.

Lo primero que hay que decir es que transpirar es normal y necesario, es un mecanismo natural del cuerpo para regular su temperatura. Existe una rara afección que les impide a algunas personas transpirar, y es realmente problemático. Deben tener montones de cuidados para no correr riesgos con su salud, por ello lo primero es agradecer que podemos transpirar. Lo segundo, que la mayoría de la transpiración, no tiene aroma alguno.

Dependiendo de la estación del año y de la actividad que se realiza, una persona normal elimina de uno a seis litros diarios de sudor.

La mayor parte del sudor es liberado por las glándulas ecrinas, las cuales están distribuidas en todo el cuerpo. No tiene olor, y sí tiene un sabor más bien salado.

Existe un segundo tipo de sudor, secretado por las glándulas apocrinas, que se hallan en las axilas y entrepiernas. Si bien al salir de las glándulas sudoríparas este sudor no tiene olor, adquieren su peculiar aroma al entrar en contacto con la piel y sus bacterias.

Estas glándulas, que se desarrollan durante la pubertad, liberan una transpiración compuesta de agua, proteínas, lípidos, ácidos grasos, colesterol y sales con alto contenido de hierro, por lo que tiene una consistencia más gruesa que la transpiración normal.

Las bacterias suelen abundar en las axilas y entrepiernas, que son zonas poco ventiladas donde los microorganismos proliferan en óptimas condiciones. Cuando el sudor entra en contacto con ellos, se genera el particular olor a transpiración, tan conocido y desagradable.

Además, la transpiración que se genera por debajo de las axilas, contiene androstenona, una hormona caracterizada por su olor almizclado.

Los pies son otra de las zonas donde la transpiración puede adquirir mal olor. Entre otras cosas, debido a que es una zona donde el sudor contiene ácidos grasos, algunos de ellos presentes en algunos quesos, por eso es real cuando se dice que en los pies alguien “tiene olor a queso”.

Desde luego, una buena higiene y dejar airear estas zonas, ayuda muchísimo a que el olor se minimice. También se puede utilizar un buen desodorante. Si el olor es inmanejable, conviene consultar con un dermatólogo porque algunas personas pueden sudar en exceso o con un olor demasiado intenso debido a algunas afecciones, y existe para ello tratamiento médico.


Sea el primero en comentar

Deje una respuesta

Su dirección de E-mail no será publicada.


*